Bancos

Préstamos: cómo saber si convienen las cuotas a tasa fija

10/10/2022

Al comprar o sacar un crédito hay que tener en cuenta muchos otros gastos, más allá de la tasa de interés.  Muchas compras tienen recargos directos con costos difíciles de dimensionar. Qué cobran las tarjetas de crédito para financiar el consumo.

Con la inflación se hace cada vez más difícil acceder a ciertos consumos o poder llegar a fin de mes con nuestros gastos y nos podemos ver en la tentación de recurrir al financiamiento con un préstamo personal o con la tarjeta de crédito.

Tenemos la idea de que, si “pateamos” para adelante lo que tenemos que pagar mediante cuotas fijas, en el futuro van a valer menos y por eso es conveniente. Pero esto no es siempre cierto.

En esta nota vamos a analizar algunas alternativas que suelen presentarse y la conveniencia o no de cada una.

En cualquier caso, tenemos que considerar que pagar en cuotas, muchas veces nos hace perder de vista nuestra capacidad de pago futura y nos hace realizar gastos que no son necesarios o no podremos afrontar.

De nada sirve, comprar con descuentos si no podremos pagar las cuotas y luego nos cobrarán un recargo sobre esos vencimientos adeudados.

Cuotas sin interés

Sin lugar a dudas, si el precio de compra es el mismo que en cuotas sin interés, lo mejor es pagar a lo largo del tiempo. La inflación va haciendo que nuestro dinero pierda poder adquisitivo y, en este caso, mientras más adelante paguemos, mejor.

Sin embargo, esta modalidad puede tener una “trampita”. Muchas veces, los productos se promocionan en “cuotas sin interés” pero a la hora de pagar de contado se realiza un descuento. Entonces sí hay un interés implícito en la diferencia entre el precio financiado y el de contado.

De todos modos, esta opción es cada vez más escasa. Lo más probable es que los productos financiados sin interés (realmente sin recargo) tengan ya cargado en el precio ese financiamiento. Mayor razón para no pagarlos de contado.

Cuotas fijas

La modalidad de pago en “cuotas fijas” suele ser engañosa.

En general, la gente considera si a cuota le parece alta, o si la va a poder pagar. Pero a largo plazo, es lógico que los pagos parezcan chicos.

Sin embargo, cuando vemos que se ofrece financiar una compra de esta manera, esas cuotas tienen un interés (muchas veces está en la letra chiquita). En la actualidad, ese interés es altísimo (puede llegar al 200% o más anual).

Hacer el cálculo del interés es complejo porque requiere de una calculadora financiera o una planilla Excel, pero, es válido leer las condiciones o, directamente, preguntar cuánto es.

Desde septiembre de 2022, la tasa de interés nominal anual (TNA) más baja para el financiamiento con tarjeta de crédito supera el 77% y la tasa efectiva anual (TEA) es mayor al 110%.

En préstamos personales, los costos promedio según el BCRA son de 80,4% TNA.

En todos los casos hay que considerar el costo financiero total (CFT) que, además de la tasa de interés, incluye gastos administrativos, seguros e impuestos.

Ahora 12

Este plan del Gobierno es de 3, 6, 12, 18 o 24 cuotas. En una época fue sin interés pero ahora está muy lejos de eso.

De hecho, en septiembre de 2022 hubo una modificación que aumentó sustancialmente la tasa de financiamiento porque la ató al interés del plazo fijo que está subiendo una o dos veces por mes.

Entonces, para estos gastos se aplican las mismas consideraciones que para los demás pagos en cuotas fijas con interés

Cuotificación de consumos

Esta es una nueva modalidad que ofrecen muchas fintech, las nuevas empresas financieras de base tecnológica.

Es un producto novedoso apuntado a personas sin tarjeta de crédito (o a aquellas que no quieran usarla).

Lo que hace es, en la página de comercio electrónico del negocio, financiar el consumo con tarjeta de débito o pagos en efectivo. Al momento de comprar, se elige esta alternativa la cantidad de cuotas y, cuando estas van venciendo le llega un aviso al consumidor para que pague ese mes. Puede hacerlo con tarjeta de débito, transferencia, o en efectivo en un Rapipago o Pago Fácil.

Aunque puede ser una solución útil en algunos casos puntuales, de más está decir que, al estar destinado a personas no bancarizadas, sin historial de riesgo, los costos suelen ser altísimos. En estos momentos superan el 200% anual.

Financiamiento de saldos de la tarjeta

En esta alternativa, la persona paga el consumo con su tarjeta de crédito en una vez pero, al momento del vencimiento del resumen, elige financiar el saldo en varias cuotas. O bien, abona sólo el pago mínimo y “patea” (financia) el resto para el mes siguiente.

Para que esto sea conveniente, la tasa de interés debería ser inferior a la inflación y a las otras modalidades de financiamiento.

En octubre de 2022, la tasa de interés para el financiamiento de tarjetas de crédito subió al 77% nominal anual (más del 110% efectivo anual), similar a la inflación actual aunque alto para un financiamiento a largo plazo.

Préstamos personales

Este caso se aplica cuando la persona necesita dinero y pide prestado sin un destino específico (no para financiar una compra o consumo en particular). El prestamista puede ser un banco, una mutual, cooperativa, caja profesional, billetera, fintech, y cualquier otra institución financiera.

En estos casos, las tasas de interés suelen ser más altas que la inflación aunque la ventaja es que los plazos son más largos que una tarjeta de crédito (pueden llegar de 2 a 5 años).

Sin embargo, en un escenario altamente inflacionario, endeudarse a tanto años con una tasa de interés alta es una mala decisión. El interés impacta más en las cuotas mientras más largo sea el plazo.

Por lo general, los costos más baratos corresponden a los bancos y los más caros, a fintech o compañías financieras. Pero hay casos especiales como préstamos de cajas o colegios profesionales, o mutuales que tienen menor costo porque no pagan el IVA sobre los intereses.

En cualquier caso, vale recordar que hay que ver el costo financiero total (CFT). En estos préstamos personales son especialmente importante los gastos de otorgamiento, los gastos administrativos de cada mes y los impuestos.


Por: Paula Martinez

Comentarios

Deja una respuesta

A %d blogueros les gusta esto: